viernes, 24 de junio de 2016

EL LEGADO DE ALEM

                 En las críticas y difíciles circunstancias que vive la Nación, con fuerzas de la reacción descontroladas, es preciso que todos los que hacen política y no resignan sus sueños por un país mejor, tengan en el pensamiento de Don Leandro, una guía y bandera de lucha, en razón de la gran vigencia que conserva el mismo.

                Decía Alem el 13 de Abril de 1890, al ser designado presidente de la Unión Cívica: "La vida política de un pueblo marca la condición en que se encuentra, marca su nivel moral, marca el temple y la energía de su carácter. El pueblo donde no hay vida política es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión.”

                No hay dudas que desde el gobierno, como en todas las dictaduras y con la complicidad de muchos medios y comunicadores interesados, nos quieren  llevar a una condición de anomia social.

                “Cuando el ciudadano participa de la vida política, se identifica con la patria, la ama profundamente, se glorifica con su gloria, llora con sus desastres y se siente obligado a defenderla porque en ella cifra su más nobles aspiraciones.”

                “¿Pero se entiende entre nosotros así, desde algún tiempo a esta parte? Ya habréis visto los duros epítetos que los órganos del Gobierno han arrojado sobre esta manifestación (opositora). Se ríen de los derechos políticos, de las elevadas doctrinas, de los grandes ideales.”

                Quieren convencer a toda la ciudadanía que la militancia política popular es corrupción y por ello desprecian visceralmente expresiones como, patria para todos y democracia para siempre.

                “¿Y qué política es la que hacen ellos? El gobierno no hace más que echarle la culpa a la oposición de lo malo que sucede en el país”. (La pesada herencia)

                “¿Y qué hacen estos sabios economistas? Muy sabios en la economía privada, para enriquecerse ellos;” en su plutocracia avara que esconde  sus tremendas fortunas en cuentas of shore y paraísos fiscales.

                No hay, no puede haber buena finanzas, donde no hay buena política. Buena política quiere decir: respeto a los derechos; buena política quiere decir: protección a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos del poder”, los Ceos de las multinacionales amigas y la patria financiera.

                Para hacer buena política se necesita grandes móviles, se necesita buena fe, honradez, nobles ideales, se necesita en una palabra patriotismo...Pero con patriotismo se puede salir con la frente altiva, con la estimación de los conciudadanos, con la conciencia pura, limpia y tranquila, pero también con los bolsillos livianos.

                Alem al igual que hoy, alertaba sobre lo que podría sobrevenir y por ello exhortaba: “ Tenemos que afrontar la lucha con fe, con decisión. Es una verdadera vergüenza, un oprobio lo que pasa entre nosotros: todas nuestras glorias están eclipsadas; nuestras nobles tradiciones olvidadas, nuestro culto bastardeado, nuestro templo empezaba a desplomarse y, señores, ya parecía que íbamos resignados a inclinar la cerviz al yugo infame y ruinoso; apenas si algunos nos sonrojábamos de tanto oprobio."

                Pese a los avances del régimen y los retrocesos sociales, la historia nos enseña, que siempre el pueblo termina derrotando a los que se creen impunes, ya que su marcha, parafraseando a Gabriel Celaya, es un arma cargada de futuro.

                Quizás para muchos que se han acostumbrado a hacer política "light", llena de globos de colores, estas consideraciones puedan parecer anacrónicas, pero para mí encierran el verdadero sentido de la política comprometida, donde el éxito no puede ser un fin en sí mismo.

                Para los que se dicen radicales y hacen política en nombre de ese partido, sepan que están frente a una disyuntiva de hierro; son: "la causa contra el régimen o no son nada", no es un problema de matices, es una elección de vida.

                Como decía José Martí: "A LA RAÍZ VA EL HOMBRE VERDADERO. RADICAL NO ES MÁS QUE ESO: EL QUE VA A LAS RAÍCES. NO SE LLAME RADICAL QUIEN NO VEA LAS COSAS EN SU FONDO. NI HOMBRE QUIEN NO AYUDE A LA SEGURIDAD Y DICHA DE LOS DEMÁS HOMBRES".

Ricardo Mascheroni – docente 24-06-16

 

 

domingo, 22 de mayo de 2016

ALGUNOS RADICALES PIDEN ABANDONAR EL GOBIERNO DE MACRI


“LA UCR DEBE ABANDONAR EL GOBIERNO DE MACRI”

             El ex senador nacional y titular del Movimiento Nacional Alfonsinista, MNA, Leopoldo Moreau exhortó a los radicales a abandonar el apoyo al gobierno de Mauricio Macri.             En un acto en la Comuna 4, Moreau sostuvo: “Es hora de que quienes se sienten o dicen ser radicales, abandonen el espacio y el gobierno conservador que encabeza Mauricio Macri. Salta a la vista –añadió el referente del MNA- que se está en presencia de un fanatismo neoconservador que con sus medidas no ha hecho otra cosa que dañar profundamente el tejido social y productivo de la Nación. Víctimas de estas políticas han sido los trabajadores, las pequeñas y medianas empresas, los estudiantes y, en general, los sectores populares y las capas medias de la Argentina”.

            “Este escenario nada tiene que ver con la tradición y la cultura de una fuerza como el radicalismo, que supo tener una fuerte identidad nacional, popular y democrática –sentenció Moreau.

            “Debe dejarse de lado la vergüenza de pertenecer a un gobierno de las corporaciones. No es cierto –afirmó el ex legislador- que se esté en presencia de una coalición política integrada por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. Lo que nos gobierna es una articulación de intereses corporativos y la UCR ha sido relegada al triste papel de levantar las manos en el Parlamento nacional para respaldar las decisiones que en el Poder Ejecutivo adoptan los CEOS o los dueños de empresas que han feudalizado en su propio beneficio la estructura del estado. Todavía están a tiempo de recuperar la dignidad, la identidad y los valores y principios del yrigoyenismo y del alfonsinismo” – remató Moreau.  Buenos Aires, 20 de mayo de 2016

 

domingo, 29 de noviembre de 2015

EL AGRO EN TIEMPOS QUE VIENEN COSECHA 2016 - 2017

 Se va a cometer el mismo error de siempre, aumentar la producción  primaria, para sustituir divisas, que fluyen menos porque , en este caso, China no va a comprar, lo único que se va a lograr es bajar más los precios; por aumento de la oferta;  y deteriorar más el ambiente.  Lo que conviene, y lo digo porque  no soy economista, es decir no soy empleado del sistema financiero internacional , ni de las exportadoras, es subsidiar en el 2016 a los productores, para que no se plante , soja, maíz trigo; jugando con la lógica del mercado de bandidos, que baje la oferta y  se obligara a subir los precios.
De alguna manera guardando la producción para venderla cuando  el precio mejora es también una propuesta menos drástica y de hecho se está haciendo.
La idea en general es que sigamos bailado como monitos en jaula cuando le tiran maní, para divertir a los que miran de afuera, la solución es una huelga de hambre, es decir no comemos  el maní, hasta que nos vean morir, y se termine la diversión, en otras palabras una Mazada, o una huelga de brazos caídos al estilo Gandhi, estos dos actos marcaron el comienzo de la caída de dos poderosos imperios, uno con sangre y otro pacíficamente.
De otra manera aumentaremos la producción, con menos márgenes de ganancias netas, y el aumento de oferta hará que se deteriore más el precio, siguiendo el círculo vicioso hasta la quiebra del sistema, donde como siempre los que sufren y lloran son los que quedan sin trabajo, sin comida, sin ropa, sin salud, sin educación, … las exportadoras cierran sus oficinas, pero se quedan con las enormes ganancias que le permitan esperar, tomando un mojito al borde la pileta caribeña, que el ciclo de la economía este en alza de nuevo y puedan volver a robar el trabajo de los más pobres.
En 1982 la editorial Belgrano público un libro  “problemas económicos del tercer mundo” , no protesten por el nombre, podría llamarse “problemas económicos de los países en desarrollo o países pobre” , allí varios economistas analizan lo que se venía, no le hicimos caso , los términos de intercambio fueron los previsibles, se aumentó la oferta y los precios bajaron, los intereses subieron de tasa negativas a 7% , se produjo la inflación, la recesión y la crisis, vino la extorción, se vendió todo y un poco más para frenar la crisis y pagar los intereses y como no alcanzo se tomó préstamos a tasa usurarias, todo termino mal en otra crisis, donde los que sufre son siempre los mismos, luego vino una buena, desde afuera se comenzó a comprar los que hacíamos y lo que podíamos hacer, hasta que se terminó la fiesta de nuevo … si nuestra salida ahora es aumentar la producción estaremos repitiendo un error grave, y terminaremos en un par de años en una nueva crisis peor que la actual. En síntesis:
Seguramente la producción va a aumentar, lo que va a empujar el precio para abajo , sobre todo en esta etapa, donde los precios se vienen derrumbando, luego el productor por impulso tratara de ampliar más el área para recibir los mismos dólares, el estado va a financiar esa siembra 2016 – 17 , el precio va a volver bajar, y el tractoraso está en puerta , se refinanciaran las deudas y se tira un par de años más , pero este continuo aumento de producción seguirá bajando los precios, hasta que en unos 4 años se baja el área plantada , no porque no se quiera plantar sino que no se puede … ya paso así tal cual lo describo, en la lógica capitalista, industrial, la respuesta será diferente, si baja el precio no aumento la producción sino que la freno, entonces lo mejor sería disminuir el área plantada para esta próxima cosecha , voluntariamente o por que el estado no de ninguna , supuesta, ventaja , tengan en cuenta que los insumos industriales aumentaran aunque baje el precio del grano … pero bueno se va a hacer lo de siempre, porque el único que tropieza con la misma piedra varias veces es el hombre ..lpm

martes, 17 de noviembre de 2015

UNA VIEJA DEUDA IDEOLÓGICA


UNA VIEJA DEUDA IDEOLÓGICA Por Maximiliano Gregorio-Cernadas

Parafraseando a Fromm, Alfonsín instaba: "No sigan a personas, sino a ideas". No es necesario que los políticos sean filósofos, bastaría con que los escucharan, como pedía Kant. Las ideas indefectiblemente animan declaraciones y acciones, y producen efectos. Cuando algunos intelectuales proponen votar a un candidato para que gobierne otro parecen creer que su proyecto está por encima de la ley y de la ética. Cuando una intelectual opositora argumentaba que como no había nada crucial en juego en la primera vuelta podía votarse una alternativa sin chances, de algún modo estaba indicando que la corrupción o los ataques a la ley, la Justicia y la libertad no afectan valores prioritarios. Es necesario interpretar las consecuencias concretas de las ideas implícitas en estos discursos.

Entre los años 20 y 30, grupos políticos en Italia y Alemania comprobaron que la gente estaba dispuesta a renunciar a aspiraciones republicanas, de libertad y moral, con tal de que le concediesen una mezcla de reclamos tomados del pujante socialismo, junto con reivindicaciones nacionalistas. De allí nacieron el fascismo y el nacional-socialismo. Gracias a regímenes abiertos que les aseguraban las ventajas de una competencia libre y ética, prosperaron Mussolini y Hitler, disimuladamente, hasta que lograron adueñarse de todo el poder, prescindiendo de lo que venían aprovechando: la libertad, la ética y la república.

Un político e intelectual italiano, Carlo Rosselli, denunció este ardid, por lo que fue encarcelado en la isla de Lipari. Allí, a fines de los años 20, ocultando sus apuntes en un viejo piano, terminó su obra cumbre: Socialismo liberal. En ella efectuó una crítica severa al dogmatismo determinista del socialismo marxista y propuso "un socialismo penetrado de una exigencia más vasta de moral y de libertad". Una propuesta poderosa para enfrentar los totalitarismos de derecha y de izquierda. Rosselli logró huir a través del África y luchó en España contra el fascismo, hasta que en 1937 fue asesinado junto a su hermano, en el sur de Francia, por comandos franceses enviados por Mussolini.

La Argentina vivió una evolución no idéntica, pero sí comparable y sincrónica. Desde el golpe de 1930 en adelante, muchas banderas del pujante socialismo democrático argentino fueron tomadas por líderes militares y civiles simpatizantes del fascismo, combinadas con otras nacionalistas, antirrepublicanas y reacias a la libertad y la ética. Importantes sectores, desde los más humildes hasta los más encumbrados, adscribieron a esa fórmula, con efectos tan vastos que aun hoy continuamos debatiéndola. Grupos tanto de derecha como de izquierda persisten en reivindicar la violencia de los años 70, paradójicamente, con el mismo argumento de los golpes militares: no existe posibilidad de que el país se realice socialmente sin avanzar algo sobre la república, la libertad y la ética.

Pues bien, eso no es cierto. Hace ya muchos años, Rosselli propuso una alternativa lúcida a este dilema. Incluso Alfonsín, admirador del autor italiano, nutrió su prédica socialdemócrata con aquel "socialismo liberal", un antecedente valioso para rescatar. El páramo de ideas reinante y la búsqueda de sentido para alianzas electorales originales ofrecen una oportunidad para saldar esta deuda ideológica crucial de la sociedad argentina, sin cuya resolución continuará cargando el confuso lastre del coqueteo "progresista" con el autoritarismo. Debe aprovecharse que la coyuntura ha dejado abiertos auspiciosos canales entre dos construcciones ideológicas diversas pero emparentadas: la socialdemocracia y el liberalismo.

La historia enseña que el negocio de los autoritarismos en ciernes es siempre, precisamente, fingir que no hay nada de fondo en juego, pues cuando eso quede claro, ya será demasiado tarde. Urge eludir la trampa de que no puede haber desarrollo sin algún tipo de menoscabo de la república, la libertad y la ética, y que quien se oponga a ella es un reaccionario. En rigor, esta mentalidad está tan enraizada en nuestra sociedad que lo revolucionario es cuestionarla: no se alcanzan fines justos sino por medios justos. Por eso, vale la pena que intelectuales socialdemócratas y liberales exploren esos puentes abiertos y ofrezcan ideas de fondo para el electorado y los políticos que lideren una república más justa. Tomado de envio de escenarios alternativos

domingo, 6 de septiembre de 2015

VOLVER A LA PRE REVOUCION FRANCESA

A VECES CUANDO NO SE ESTA PREPARADO MENTALMENTE PARA SOPORTAR LA PERMANENTE RENOVAION DE LA ADMINISTRACION DEL GOBIENO , SUELE PASAR QUE EL MECANISMO IMPERANTE EN LA DEMOCRACIA REPUBLICANA, SEA SOLO UN ESCALON PARA HACERSE DEL PODER , ASI , COMICAMENTE, LO DICE ESTE ARTICULO:
 La Monarquía Folklórica Por PAULOVICH  Hasta hoy no me hallo convencido de que mi cholita reportera me hubiera declarado oficialmente su adhesión a la Monarquía Folklórica que –según ella– impera en nuestro país mientras muchos papanatas creíamos que Bolivia marchaba hacia el socialismo u otra vertiente marxista. Sin embargo, fue grato para mí saber de su adhesión a la Monarquía Folklórica después de haber trabajado un largo tiempo como mi corresponsal en el Palacio Real del Sillpancho, alternando con nuestro monarca Evo siempre rodeado de caballeros y damas de la Corte. Sin el ánimo de discrepar con la cochabambina y tratando más bien de colaborarla en su difícil misión periodística, sugerí a la cholita cambiar su indumentaria habitual por la vestimenta occidental, como lo había hecho mi amiga Hillary Mamani, secretaria de Asuntos Confidenciales de nuestro monarca. Al escuchar mi modesta proposición, la cholita montó en cólera y me manifestó que nunca abandonaría sus polleras, su manta y su sombrero como lo habían hecho algunas damas de la corte, esposas, novias y compañeras de más de un centenar de ministros y viceministros que conforman la corte de nuestro monarca.Cambié rápidamente de conversación y dije a Macacha que la tentación presidencial de convertirse en monarca de este país indo-mestizo no es tan nueva como pareciera ser, pues muchos de nuestros exmandatarios acariciaron esa pretensión, por no decir que una mayoría de ellos soñó con gobernar nuestro país por tiempo indefinido, rodeados por una Corte Real que se encargaba de prodigarle alabanzas. Estas referencias históricas desgrané ante los ojos “chaskañawis” (léase ojos de estrella) de mi comadre, quien me agradeció al ver y al sentir reforzada su tesis monárquica y folklórica. La cholita cochabambina nacida en Quillacollo me dijo que se había enterado que el Virrey Álvaro había auspiciado un ciclo de conferencias para demostrar que Marx vive aún y que tal hecho le había producido cierto escozor en su cabecita, devolviéndole su tranquilidad al explicarle que nuestro virrey no se refería a Karl Marx sino a uno de los descendientes de Groucho Marx, el más gracioso de los cómicos Hermanos Marx, explicación que tranquilizó a mi comadrita quien me comunicó que entre los caballeros de la corte que pululan por los pasillos del Palacio del Sillpancho hay muchos que aspiran su hermoso segundo puesto, al que anhelan caballeros de la corte y otros que no son tan caballeros y desean estar a la diestra de Evo Todopoderoso, creador del cielo, del poder, del Chapare y del Fondo Indígena. TOMADO DE LOS TIEMPOS DE BOLIVIA

domingo, 30 de agosto de 2015

LA UTOPIA DE UN GOBIERNO DIAFANO

 La utopía de un gobierno diáfano. La humanidad ha intentado evolucionar en la articulación de sistemas de convivencia que fueran superadores, que permitieran dejar de lado prácticas inapropiadas para reemplazarlas por otras mejores. El primer desafío fue abandonar la vigencia de la eterna "ley del más fuerte" como método único para resolver conflictos, y eso fue parcialmente logrado. Los sistemas de gobierno han ido progresando en ciertos aspectos y deteriorándose, sin disimulo, en muchos otros. El más escandaloso lo protagoniza la falta de transparencia en el uso de los dineros públicos. Las decisiones de los gobernantes, el modo en el que actúan a diario, forman parte de una gran "caja negra". Solo se conoce el inicio y el final, pero nada se sabe del proceso por el que se atraviesa para llegar hasta allí. Mecanismos como esos fueron acumulándose inexorablemente en un contexto de crecimiento exponencial del tamaño de los Estados, con más roles a su cargo y con una desproporcionada magnitud del gasto. Esa compleja estructura sirvió de justificación para ocultar la cantidad y calidad de ese gasto. Esos gobernantes han utilizado, sin miramientos ni reparos, esta dinámica para perpetrar sus más variados delitos. Instrumentaron intrincados procedimientos, intencionalmente plagados de infinitos pasos burocráticos, tendientes a generar mayor confusión, con la meta clara de disfrazar sus innumerables irregularidades. Que la ciudadanía conozca en detalle, cómo, cuánto, dónde y cuándo gastan los gobiernos es un derecho inalienable y no precisamente un favor, un gesto o una concesión que deban hacer quienes administran el Estado. En tiempos de tanta tecnología disponible, las excusas ya no sirven. Todo el gasto estatal puede ser transparentado en la medida que exista suficiente voluntad política. Si aún no se ha avanzado en esta dirección es solo porque los gobernantes han tomado la explicita determinación de no hacerlo. Eso no es casualidad. Es la consecuencia inevitable de una combinación casi letal. Por un lado la primacía de políticos corruptos que utilizan esta oscura ventana para sus dislates, para manejar todo con absoluta discrecionalidad, sin rendirle cuentas a nadie. Ellos actúan como si se tratara de su dinero, olvidando que son recursos que han sido previamente detraídos de los ciudadanos, vía impuestos, para supuestos loables fines que luego no se concretan en lo más mínimo. Pero nada de esto se podría llevar adelante si la sociedad no fuera la principal cómplice silenciosa de estas aventuras demasiado habituales. La naturalización de ciertos rituales de la política, como el ocultamiento premeditado de información vital, debería preocupar, sin embargo forma parte de una rutina contemporánea que la gente erróneamente aprueba. A no confundirse. Este no es un problema exclusivo de los que gobiernan ahora. Los circunstanciales opositores hacen poco al respecto. Denuncias aisladas, cuestionamientos puntuales, son utilizados como un ardid político solo para sumar votos. Ellos, también pretenden ocupar los mismos lugares de poder y, en esa instancia, utilizar esos fondos con idéntica arbitrariedad. Si se comprende cabalmente que el problema de fondo radica en la equivocada conducta de los políticos y de la sociedad, unos ejecutando y otros soportando pasivamente, pues la solución está un poco más cerca. No se puede esperar que la clase política elimine sus propios privilegios. Nunca destruirán lo que han diseñado con esmero. La administración de la caja estatal es su principal fuente de poder y no piensan ceder su control.Pedirles un acto de renunciamiento sería desconocer su esencia y caer en un infantilismo demasiado imprudente. Por lo tanto, el derrotero para desmontar esta atrocidad que crece a diario, es que la sociedad tome una enérgica postura, diametralmente opuesta a su indiferencia actual.Muchas organizaciones de la sociedad civil se dedican a encomiables objetivos cívicos, desde la difusión de ideas, a la solidaridad, pasando por la defensa de intereses sectoriales, la promoción de buenas conductas y el combate contra diferentes males que aquejan a muchas personas. Eso no está nada mal, pero queda claro también que ninguna ha hecho esfuerzos suficientes para exigir transparencia. No sirve que la queja se haga de tanto en tanto. Se precisa de una acción directa, permanente, perseverante, que se constituya en un verdadero límite para que los inescrupulosos de siempre se sientan suficientemente observados. Ellos no muestran demasiado pudor, pero es probable que tengan algún temor a ser descubiertos. Saben que no gozan de prestigio. Eso no los intimida. Su pánico reside en pagar costos políticos elevados y que esas situaciones atenten contra la posibilidad de continuar con sus fechorías. Existe una luz de esperanza para aquellos que creen que los sueños pueden hacerse realidad. Claro que no es fácil ni simple. Nada ocurrirá sin esfuerzo. Una eficaz organización de la sociedad y un tenaz accionar en el sentido correcto puede poner ciertas cosas en orden, disuadir a muchos, y después de incansables luchas, posiblemente, logre inclusive marginar a los peores.  No resulta necesario que toda la sociedad tome ese camino. Un pequeño, pero decidido, grupo de entusiastas ciudadanos podría asumir la responsabilidad de liderar ese proceso exponiendo las felonías cotidianas de la casta política. La pretensión de contar con funcionarios que administren la cosa pública con transparencia no es una fantasía si se empieza a recorrer el sendero adecuado. Aunque parezca difícil, bien vale la pena intentar esa batalla para lograr, algún día, la utopía de un gobierno diáfano. Alberto Medina Méndez

domingo, 23 de agosto de 2015

LAS CANDIDATURAS DEL FUTURO A NIVEL MUNICIPAL

La interna del año que viene, se adelantó bastante, el estilo eco, de votar lo que el jefe;  dice trajo problemas a la región y particularmente al pueblo.
Pero lo más raro es la desaparición de la UCR, que viene gobernando, salvo algunos días sin sol que reino el autonomismo; la desaparición es evidente por que la interna de eco , o la ucr si prefieren, se disputa en el terreno cuyos dueños  son,  desde 1982 los radicales , pero los que están en el ring son dos facciones que vienen , del peronismo, autonomismo, oportunismo panista , y no de propia tropa.
Una de las facciones, la ilustrada,   esta liderada por un médico, hombre estudiado, que hoy ostenta el bastón de Marturet,   pero que no tiene dentro de la administración mucha gente que le responda , inteligente, directo , de administración trasparente, hacedor, de buena imagen, instintivo,  pero que no hace mucho caso a las directivas que pretenden darle. La otra facción, la no ilustrada, está liderada por un repartidor, obediente, disciplinado, capaz de cualquier cosa si le ordenan,   que casualmente es parte del ejecutivo, en acción social,  y también, como Juez y Parte, Concejal. Ambos vienen del peronismo por tradición familiar y de militancia autonomista y a veces con guiños al panu , porque allí  estaba la torta, La dirigencia radical , de vieja militancia, se sorprende , pero se sabe culpable de haber alimentado , en el afán de llegar, a quienes hoy les diputan el poder . faltan unos meses , veremos si cambian los telones y el con el el escenario y algún radical vuelve o salen todo a votar por otro como ya lo han hecho con la repartija de boletas de Macri o Masa .
Los liberales no existen y los autonomistas dispersos y cayendo como paracaidistas por el canal donde el poder circula; con un PJ totalmente anquilosado soñando con la Eva que falleció hace 63 largos años seguro la interna radical así como esta marcara los próximos tiempos.

miércoles, 1 de julio de 2015

LEANDRO N ALEM


RECORDANDO AL DR. LEANDRO N. ALEM                Un 1° de Julio de 1896, fallecía uno de los prohombres de la Unión Cívica Radical y protagonista principal de la política argentina de fines del siglo XIX, el Dr. Leandro N. Alem.

                En los tiempos actuales, es importante que los argentinos, radicales o no, que sueñan con un país mejor, conozcan el pensamiento de Don Leandro, como enseñanza y ejemplo para las generaciones venideras.

                Decía Alem en el meeting del 13 de Abril de 1890, al ser designado presidente de la Unión Cívica:

                "La vida política de un pueblo marca la condición en que se encuentra, marca su nivel moral, marca el temple y la energía de su carácter. El pueblo donde no hay vida política es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión.

                Cuando el ciudadano participa de las impresiones de la vida política, se identifica con la patria, la ama profundamente, se glorifica con su gloria, llora con sus desastres y se siente obligado a defenderla porque en ella cifra su más nobles aspiraciones.

                No hay, no puede haber buena finanzas, donde no hay buena política. Buena política quiere decir: respeto a los derechos; buena política quiere decir: aplicación recta y correcta de las rentas públicas; buena política quiere decir: protección a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos del poder; buena política quiere decir: exclusión de favoritos y de emisiones clandestinas.

                Para hacer buena política se necesita grandes móviles, se necesita buena fe, honradez, nobles ideales, se necesita en una palabra patriotismo...Pero con patriotismo se puede salir con la frente altiva, con la estimación de los conciudadanos, con la conciencia pura, limpia y tranquila, pero también con los bolsillos livianos.

                Tenemos que afrontar la lucha con fe, con decisión. Es una verdadera vergüenza, un oprobio lo que pasaba entre nosotros: todas nuestras glorias estaban eclipsadas; nuestras nobles tradiciones olvidadas, nuestro culto bastardeado, nuestro templo empezaba a desplomarse y, señores, ya parecía que íbamos resignados a inclinar la cerviz al yugo infame y ruinoso; apenas si algunos nos sonrojábamos de tanto oprobio."

                Creo que sus palabras nos eximen de mayores comentarios y configuran una verdadera lección de moral y honestidad republicana, que reivindica la militancia y los ideales, como única forma de hacer política y que tal vez por ello están ausentes de los contenidos de la enseñanza ciudadana, en que el éxito por cualquier medio son un valor en sí mismo y en la que la de muerte de las ideologías sigue vigente para muchos.

                Quizás para aquellos que se han acostumbrado a hacer política "light" estas consideraciones puedan parecer anacrónicas o pasadas de moda, pero en mi modesta opinión encierran el verdadero sentido de la política comprometida, donde el éxito no puede ser un fin en sí mismo y que todo se justifica independientemente de si es correcto o incorrecto.

                Por ello entiendo que quienes hacen política dentro del radicalismo están frente a una disyuntiva de hierro o son "la causa contra el régimen o no son nada", no es un problema de matices, es una elección de vida.

                Como dijo José Martí: "A LA RAÍZ VA EL HOMBRE VERDADERO. RADICAL NO ES MÁS QUE ESO: EL QUE VA A LAS RAÍCES. NO SE LLAME RADICAL QUIEN NO VEA LAS COSAS EN SU FONDO. NI HOMBRE QUIEN NO AYUDE A LA SEGURIDAD Y DICHA DE LOS DEMÁS HOMBRES".

Ricardo L. Mascheroni - Docente